Técnicas de lectura rápida

PorViana

Técnicas de lectura rápida

Leer es una de las mejores actividades que podemos hacer como seres humanos. Aparte de mantener nuestra mente en forma, nos proporciona cultura, conocimiento y sabiduría. Sin embargo, vivimos en un mundo que va muy deprisa y no siempre podemos dedicar a la lectura todo el tiempo que nos gustaría, por eso le ofrecemos algunos consejos o técnicas de lectura rápida

Técnicas de lectura rápida

Como solución a este problema, existen técnicas que nos permiten leer más en menos tiempo, además de que nos ayudan a retener y comprender mejor la información leída. En el post de hoy vamos a ver algunas de estas técnicas, que nos convertirán en unos auténticos devora libros.

1) Tener claro los conceptos básicos, que son los siguientes:

No debemos leer de un solo golpe, sino que el truco está en ir haciendo pequeños saltos dentro de cada línea. Debemos eliminar el hábito de volver a leer lo que acabamos de leer, ya que eso hace que leamos mucho más lento. Hemos de entrenar la visión periférica horizontal, que nos ayudará a aumentar el número de palabras que vemos en cada salto visual.

2) Saber nuestra actual velocidad de lectura

Cuenta las palabras que hay de media en una línea (lo normal es de 12 a 15 palabras), coge el cronómetro y pon un minuto. Ahora lee igual de rápido a como lo haces normalmente y, cuando termines, cuenta el número de líneas que has leído, teniendo en cuenta el número de palabras que tiene cada línea. Así sabrás cuántas palabras puedes leer por minuto.

Técnicas de lectura rápida

3) Para la lectura rápida necesitamos un boli, o nuestro propio dedo

Esta técnica se llama “señalar y disparar”. Subraya (con la tapa del boli puesta, sin subrayar de verdad) cada línea que vayas leyendo, poniendo tu atención en la punta del bolígrafo, sin centrarte en si entiendes lo que lees, sino que este ejercicio es para aprender la técnica. Sólo una regla: no puedes tardar más de un segundo por línea. Haz este ejercicio durante unos dos minutos.

Ahora repite la técnica, pero tardando medio segundo por línea. Si no entiendes nada, es absolutamente normal. Esta etapa sirve para aprender la técnica y coger velocidad. Es muy importante que estés absolutamente concentrado en esta técnica y que no empieces a pensar en otras cosas. Haz este ejercicio durante 3 minutos.

4) Entrenar la visión periférica horizontal

Usa el boli para dar saltos en las líneas. Comienza poniendo tu bolígrafo en la primera palabra de cada línea, para llevarlo hasta la última directamente. No puedes tardar más de un segundo, y debes ser capaz de captar el máximo de palabras posible, centrando tu atención en la punta del bolígrafo. Este ejercicio dura un minuto.

Vuelve a repetir este mismo ejercicio, pero apuntando a la segunda y penúltima palabra de cada línea. Nunca más de un segundo en cada línea, y practica este ejercicio durante un minuto.

Por último, haz lo mismo apuntando a la tercera y luego a la antepenúltima palabra, pero esta vez tardando medio segundo en cada línea. Repite esta última parte durante otro minuto.

Sabemos que no vas a entender nada de lo que estás leyendo, pero es normal. Como hemos dicho anteriormente, el objetivo es multiplicar nuestra velocidad de lectura.

5) El último paso es calcular de nuevo nuestra velocidad de lectura

En esta ocasión, y sin señalar con el bolígrafo o el dedo, tenemos que intentar leer lo más rápido que podamos, pero esta vez manteniendo la comprensión. Volvemos a cronometrar un minuto, y lo calculamos como antes. Vamos a comparar el número de palabras por minuto que hemos leído ahora, con el de antes. ¿Es mayor?

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